El proyecto de ley que propone la pena de muerte para delitos como el secuestro y la extorsión ha generado un intenso debate. Según Vladimir Padilla, Profesor de La Facultad de Derecho PUCP (Pontificia Universidad Católica del Perú), esta medida es inviable debido a la Constitución actual y los compromisos internacionales del Perú. Además, plantea que esta propuesta tiene un carácter más populista que efectivo.
La Constitución peruana solo permite la pena de muerte en casos de terrorismo y traición a la patria. Según Padilla, para aplicar esta medida, el Perú tendría que retirarse del Pacto de San José, lo que traería consecuencias en el ámbito internacional. Históricamente, se ha demostrado que la pena de muerte no reduce la criminalidad, sino que podría generar más problemas.
Deficiencias del sistema judicial peruano
Padilla destaca que una de las mayores barreras para aplicar la pena de muerte es la ineficiencia del sistema judicial. Señala que existen graves fallas en la administración de justicia y que los errores judiciales son frecuentes. Implementar esta medida sin mejorar el sistema judicial podría tener consecuencias irreversibles.
Medidas alternativas para combatir la criminalidad
En lugar de la pena de muerte, el especialista sugiere invertir en inteligencia y reforzar la Policía Nacional. Asegura que la clave está en mejorar la logística y planificación, y en tener líderes capacitados que enfrenten al crimen organizado. Sin estas medidas, el Perú seguirá enfrentando altos índices de violencia.


