La inseguridad ciudadana en La Libertad está afectando profundamente la economía regional, especialmente a las micro y pequeñas empresas. Según Francisco Huerta, decano del Colegio de Economistas de la región, la extorsión se ha convertido en el delito más perjudicial.
Muchas pequeñas empresas, que ya enfrentan problemas de baja productividad, son víctimas de extorsiones constantes que las obligan a destinar recursos que deberían invertir en crecimiento hacia el pago de cupos, dañando su capacidad de acumulación. Este contexto ha llevado a que algunos emprendedores opten por cerrar sus negocios, una tendencia alarmante que indica un debilitamiento del tejido económico local.
Consecuencias de la extorsión en los negocios
La extorsión no solo impacta a los negocios grandes, sino que se extiende a los pequeños emprendedores que, muchas veces, operan en condiciones vulnerables. Muchos de ellos deben pagar montos que, aunque parecen bajos, son insostenibles para quienes están comenzando. La realidad es que, en lugar de ver sus negocios crecer, muchos optan por cerrar sus puertas. Huerta señala que esta situación genera una sensación de inseguridad que va más allá de la economía, afectando la vida diaria de los ciudadanos y su bienestar familiar. El miedo constante a la extorsión puede llevar a decisiones difíciles, como dejar de invertir en sus proyectos o simplemente salir del mercado.
Inversión en seguridad y sus implicaciones económicas
Ante el aumento de la inseguridad, muchas empresas están invirtiendo más en seguridad. En Trujillo, por ejemplo, se estima que esta inversión puede alcanzar hasta el 3% del PBI regional. Esta situación genera una mala asignación de recursos, ya que el dinero que debería destinarse a la salud, la educación y otros sectores esenciales se redirige a medidas de protección. La combinación de inseguridad y mala distribución de recursos ha llevado a un descenso en la calidad de vida de los ciudadanos, quienes deben gastar más en seguridad sin ver mejoras en sus ingresos o condiciones laborales.
Una mirada hacia el futuro económico de La Libertad
Pese a los desafíos, Huerta menciona que hay señales de recuperación en la economía de La Libertad. En el primer semestre de este año, la región creció un 6.6%, impulsada por la agricultura y la pesca, lo que sugiere que, si se mantienen las condiciones, se podría llegar a un crecimiento del 4.8% al final del año. Sin embargo, para que esta recuperación sea sostenible, es crucial que las autoridades implementen leyes más estrictas y efectivas para combatir la delincuencia. La unión de todos los sectores es esencial para restablecer la confianza y fomentar un ambiente propicio para la inversión y el turismo, vitales para el crecimiento económico.


