El juez Mario Eloy Sulca Quispe, de la Corte de Lima, explicó que el soborno y el tráfico de influencias, delitos conocidos como cohecho, son castigados con penas de prisión efectiva en nuestro país. Estos crímenes, clasificados como delitos de corrupción o contra la administración pública, afectan gravemente el funcionamiento de las instituciones estatales, ya que socavan la confianza pública en los servidores que deben garantizar el bien común.
Soborno y tráfico de influencias: Delitos graves
El magistrado detalló que el cohecho se produce cuando un ciudadano ofrece un beneficio a un funcionario público para que incumpla sus deberes, lo cual se sanciona con penas de 4 a 6 años de cárcel. Asimismo, explicó que el tráfico de influencias implica el uso indebido de relaciones personales para obtener ventajas en procesos judiciales o administrativos. Las penas por este delito varían entre 4 y 8 años de prisión, dependiendo de la gravedad.
Hasta 14 años de prisión por delitos acumulados
Sulca Quispe advirtió que, al combinarse los delitos de cohecho y tráfico de influencias, las penas pueden sumar hasta 14 años de cárcel efectiva. Además, en casos agravados, cuando el funcionario público tiene un cargo especial, como juez o miembro de un tribunal, las sanciones pueden alcanzar el máximo establecido por ley.



