La alarma por la fuga del cabecilla del Tren de Aragua, una de las bandas más sanguinarias de Latinoamérica, llegó hasta Perú. La frontera con Ecuador se resguardó con 385 agentes policiales.
La alarma por la fuga del cabecilla del Tren de Aragua, una de las bandas más sanguinarias de Latinoamérica, llegó hasta Perú. La frontera con Ecuador se resguardó con 385 agentes policiales.